El especialista explicó qué aspectos de una vivienda ayudan a conservar mejor la temperatura durante el invierno y gastar menos energía.
Para contrarrestar el frío del invierno, muchas personas mantienen la calefacción encendida durante muchas horas seguidas. Sin embargo, el arquitecto Facundo Casenave advierte que este no siempre es el mejor método para calentar los ambientes.
Según el experto, la calefacción debería utilizarse en ocasiones puntuales. “La calefacción es solo para las tardes muy nubladas o noches muy frías. Seca el aire, es poco eficiente y, por tanto, bastante costoso”, explicó.
Cuál es el sistema de calefacción que recomienda el arquitecto para el invierno
Para el arquitecto, más que depender de sistemas de calefacción, es importante aprovechar las propias condiciones del hogar. En ese sentido, la orientación, la entrada de luz natural y la capacidad de conservar el calor son factores clave.

De todas maneras, Casenave recomienda contar con calefacción. En vez de los sistemas por aire, aconseja utilizar radiadores, que transmiten el calor desde superficies como paredes, pisos o paneles.
Cuáles son las ventajas de los sistemas por radiación
Entre las principales ventajas de los sistemas de radiación aparecen:
- Distribuye el calor de manera más pareja.
- No depende tanto del movimiento de aire caliente.
- Ayuda a mantener una sensación térmica más estable.
- Puede resultar más confortable en ambientes cerrados.
- Evita que la calefacción se concentre en un solo sector del ambiente.
Como si fuera poco, estos sistemas evitan los cambios bruscos de temperatura dentro del hogar. Al distribuir el calor de manera uniforme, se estabiliza la sensación térmica y los ambientes se mantienen más cálidos durante el invierno.

Así, aunque para muchos la clave para no sufrir el frío del invierno está en la calefacción, Casenave remarca que es fundamental combinarla con vivienda bien orientada y preparada para mantener el calor. De esta manera, los ambientes se mantienen templados sin consumir demasiada energía.
