Un hombre armado abrió fuego contra agentes de seguridad en un puesto de control cerca de la residencia presidencial donde se encontraba Donald Trump. El atacante fue abatido.
Una situación de máxima tensión se registró este sábado en los alrededores de la Casa Blanca, luego de un tiroteo entre un hombre armado y agentes del Servicio Secreto ubicados en un puesto de control cerca de la residencia presidencial de Estados Unidos.
El tirador fue abatido y un transeúnte fue herido durante el intercambio de disparos.
De acuerdo con la investigación preliminar, el atacante sacó un arma de un bolso y comenzó a disparar contra los agentes que estaban en el puesto de seguridad. Los oficiales respondieron al ataque e hirieron al tirador, que fue trasladado a un hospital cercano, donde murió horas más tarde.
El mandatario Donald Trump se encontraba dentro de la Casa Blanca en el momento del incidente, mientras mantenía negociaciones vinculadas a un posible acuerdo con Irán, según indicaron medios internacionales.
Tras los disparos, agentes del Servicio Secreto ordenaron a los corresponsales en la Casa Blanca abandonar el área y refugiarse en la sala de conferencias de prensa del complejo.
La reportera Selina Wang contó a través de sus redes sociales que estaba grabando un video con su teléfono celular en el jardín de la Casa Blanca cuando comenzaron a escucharse las detonaciones. “Sonaba como docenas de disparos de arma”, escribió. También señaló que personal de seguridad le indicó correr inmediatamente hacia el interior del edificio.

De acuerdo con reporteros de la agencia AFP, agentes de policía y distintas fuerzas de seguridad fueron movilizados rápidamente hacia la zona cercana a la residencia oficial. Como parte del operativo, las autoridades acordonaron varios accesos y efectivos de la Guardia Nacional bloquearon el ingreso al área restringida.
Además, el episodio generó preocupación por tratarse de una zona de máxima seguridad y por la presencia del presidente Donald Trump dentro del complejo presidencial al momento de las detonaciones.

Aunque no se activó una evacuación total de la Casa Blanca, el protocolo de seguridad obligó a restringir los movimientos dentro del edificio y reforzar la vigilancia en los accesos cercanos.
Testigos indicaron que el despliegue de agentes fue inmediato y que varios vehículos de seguridad llegaron a toda velocidad a las inmediaciones del North Lawn. También se observaron efectivos armados patrullando el perímetro mientras helicópteros sobrevolaban el área.
Hasta ahora, ninguna autoridad confirmó detenciones vinculadas al hecho. La investigación quedó en manos del Servicio Secreto y de fuerzas federales que trabajan para reconstruir lo sucedido.
