La automotriz amplía su oferta local con la nueva generación de la RAV4, que por primera vez incorpora versiones híbridas enchufables, y el bZ4X, su primer modelo completamente eléctrico en el país.
La transformación de la industria automotriz ya no pasa solamente por imaginar cómo serán los vehículos del futuro, sino por ampliar las alternativas disponibles en el presente. Híbridos, híbridos enchufables y modelos completamente eléctricos comienzan a convivir en las calles y responden a diferentes necesidades, hábitos de uso e infraestructura.
En ese escenario, Toyota dio un nuevo paso en la Argentina con dos lanzamientos que amplían su gama de vehículos electrificados: la sexta generación de la RAV4 y el bZ4X. La primera suma por primera vez variantes híbridas enchufables (PHEV), mientras que el segundo se convierte en el primer vehículo 100% eléctrico que la compañía comercializa en el mercado argentino.
La novedad se inscribe dentro de Beyond Zero, la visión global con la que Toyota busca avanzar hacia la neutralidad de carbono. Su estrategia parte de una premisa: no existe una única tecnología capaz de responder a todas las necesidades de movilidad. Por eso, la compañía apuesta a un enfoque de múltiples caminos, denominado Multi-Pathway, que contempla híbridos (HEV), híbridos enchufables (PHEV), eléctricos a batería (BEV) y vehículos con celdas de combustible de hidrógeno (FCEV).

El recorrido local comenzó hace más de 15 años. En 2009, Toyota introdujo el Prius en la Argentina y desde entonces comercializó más de 55.000 vehículos electrificados. A esa historia se incorporaron modelos como Corolla y Corolla Cross híbridos y, más recientemente, Yaris Cross. Actualmente, uno de cada dos Corolla y Corolla Cross que se venden en el país corresponde a una versión híbrida.
El salto enchufable de un clásico
Uno de los protagonistas de esta nueva etapa es un nombre conocido. La sexta generación de la RAV4 desembarca con tres versiones: Limited HEV, XSE PHEV y GR-Sport PHEV, todas con tracción integral AWD. El modelo que ayudó a impulsar el concepto de SUV moderno mantiene así su perfil aventurero, pero incorpora una alternativa inédita hasta ahora en su oferta argentina.

La principal novedad está en las versiones híbridas enchufables. A diferencia de un híbrido convencional, que recupera energía durante la marcha y no necesita conectarse a la red, el PHEV incorpora una batería de mayor capacidad que también puede cargarse externamente. De esa manera, permite realizar buena parte de los recorridos cotidianos utilizando solamente energía eléctrica y conservar el motor de combustión para trayectos más extensos.
En la nueva RAV4, el sistema combina un motor naftero de 2.5 litros con motores eléctricos para alcanzar una potencia máxima conjunta de 329 CV. Su batería de 22,7 kWh permite recorrer hasta 142 kilómetros en modo completamente eléctrico y superar los 1.000 kilómetros de autonomía combinada con la batería cargada y el tanque lleno.
El SUV también estrena el nuevo lenguaje de diseño de Toyota, con un frontal denominado “Hammerhead”, ópticas LED en forma de C y una silueta que conserva la identidad robusta del modelo. En el interior incorpora instrumental digital de 12,3 pulgadas y una pantalla multimedia de 12,9 pulgadas, además de nuevas funciones de conectividad, confort y seguridad.
El primer Toyota 100% eléctrico del país

El otro gran salto está representado por el bZ4X. Su llegada marca la entrada formal de Toyota en el mercado argentino de vehículos eléctricos a batería: no cuenta con motor de combustión y toda la energía necesaria para desplazarse proviene de una batería que se recarga mediante una fuente externa.
El SUV incorpora dos motores eléctricos, uno en cada eje, que entregan una potencia máxima conjunta de 343 CV. La batería de 73,1 kWh le permite alcanzar hasta 480 kilómetros de autonomía y acelerar de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos.
Puertas adentro, el bZ4X suma una pantalla táctil de 14 pulgadas, doble cargador inalámbrico para smartphones, regulación eléctrica y ventilación en las butacas delanteras, calefacción en ambas filas y espejo retrovisor digital.
La estrategia de electrificación también alcanza a la producción. En su planta de Zárate, donde fabrica Hilux, SW4 y Hiace para distintos mercados de América Latina, Toyota utiliza energía eléctrica de fuentes renovables y apunta a alcanzar la neutralidad de carbono en sus operaciones para 2035.
Con la nueva RAV4 y el bZ4X, Toyota suma dos piezas que hasta ahora faltaban en su oferta argentina: el híbrido enchufable y el eléctrico a batería. Así, una gama que comenzó a electrificarse hace más de 15 años con el Prius amplía sus posibilidades y refleja un cambio que atraviesa a toda la industria: distintas tecnologías empiezan a convivir para responder a diferentes maneras de usar el auto.
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