Boca igualó 2-2 ante Gimnasia de Mendoza y dejó escapar una victoria que parecía tener encaminada. El Xeneize llegó a estar dos veces arriba en el marcador, pero no logró sostener la ventaja y el conjunto mendocino encontró el empate en los últimos minutos. El resultado vuelve a dejar en evidencia los problemas del equipo para cerrar partidos que tiene a su favor.
El equipo de la Ribera salió a buscar el partido y logró ponerse en ventaja. Boca encontró espacios, aprovechó sus momentos y consiguió marcar una diferencia que le permitió manejar el desarrollo con mayor tranquilidad.
Pero esa tranquilidad terminó convirtiéndose en exceso de confianza. Con el correr de los minutos, el Xeneize comenzó a bajar la intensidad, perdió presencia en campo rival y le permitió a Gimnasia crecer. El equipo mendocino aprovechó la oportunidad y consiguió el descuento para volver a meterse de lleno en el partido.
Boca volvió a golpear y recuperó la ventaja, pero lejos de cerrar definitivamente el encuentro, siguió dejando señales preocupantes. El conjunto local nunca bajó los brazos y continuó presionando en busca de un nuevo golpe.
Y el castigo llegó en el tramo final. Gimnasia de Mendoza encontró el 2-2 sobre el cierre y dejó a Boca con una bronca enorme, porque el Xeneize había tenido todo para llevarse los tres puntos.
Boca dejó escapar una victoria que parecía asegurada
El empate deja sabor a derrota para el equipo azul y oro. Boca no supo liquidar el partido cuando tuvo las oportunidades y terminó pagando su propia relajación.
El Xeneize durmió cuando debía liquidarlo, Gimnasia aprovechó y el 2-2 sobre el final terminó siendo un duro golpe para Boca.
