La marca puso a disposición vestidos, archivos y los lugares más icónicos del famoso diseñador italiano que murió a los 91 años.
La vida y obra del maestro de la moda Giorgio Armani, fallecido en 2025 a los 91 años, llegará a la televisión como una serie dirigida por el realizador italiano Ferzan Ozpetek, según han confirmado este jueves sus productores.
La firma Giorgio Armani ha aceptado poner a disposición de la serie trajes, vestidos, archivos, así como abrir al rodaje algunos de los lugares más icónicos de su vida, según se lee en un comunicado de la productora Lux Vide del Grupo Fremantle.

La producción, cuyo estreno aún no se ha especificado, recorrerá la historia del maestro de la moda italiano y su legado artístico con el que “cambió el concepto de elegancia” y “la historia de la costura a nivel mundial”.
La vida del gran sastre italiano es, según la productora, “una historia de genialidad, trabajo y amor que permitió a Giorgio Armani crear un reino de estilo admirado en todo el mundo”.
Ozpetek, autor de obras como ‘Napoli velata’ (2017) o ‘Nuovo Olimpo’ (2023), se pondrá detrás de la cámara para conferir a esta serie “todo su talento y sensibilidad”.

Además, redactó el guión de la historia junto a Francesco Arlanch.
Armani en la alta costura de París
En una temporada en la que varias casas apostaron por el impacto visual y las siluetas teatrales, Armani Privé eligió otro camino.
En julio de este año, la firma italiana presentó su colección de alta costura otoño 2026 durante la Semana de la Alta Costura de París con una propuesta que reafirma uno de los pilares históricos de la marca: una elegancia sofisticada, medida y atemporal.

Fue el segundo desfile de alta costura desde la muerte de Giorgio Armani. La colección estuvo a cargo de su sobrina, Silvana Armani, quien asumió la dirección creativa de las líneas femeninas y apostó por preservar el ADN estético construido por el diseñador durante décadas.
El desfile se realizó en los salones del Palazzo Armani, en el exclusivo distrito de la moda parisino, donde las modelos desfilaron entre texturas lujosas, bordados y una paleta dominada por el azul noche, el borgoña, el verde profundo y distintos tonos de gris.

La colección combinó piezas de sastrería de líneas amplias con vestidos de noche bordados. Se vieron blazers cubiertos de pedrería, pantalones fluidos, chaquetas bomber de satén texturado, trajes de terciopelo y largos tapados con solapas protagonistas.
