A sus 97 años, el especialista en longevidad propone hábitos simples y sostenibles: comer con moderación y moverse todos los días para mejorar la salud a largo plazo.
La terapia cognitivo-conductual para el insomnio busca cambiar hábitos, pensamientos y conductas que sostienen el mal descanso. Los especialistas la ubican como la primera opción antes que el uso crónico de medicación.