Los demócratas le arrebataron Carolina del Norte a lo republicanos y ganaron con contundencia en Georgia y Pensilvania. El trumpismo mantuvo Florida.
Las elecciones legislativas en Estados Unidos no pintan bien para el gobierno de Donald Trump. La proyección no solo le da a los Demócratas el control de la Cámara de Representantes sino también el control del Senado gracias a triunfos inesperados en estados muy republicanos, algo impensado apenas unas semanas atrás.
La pérdida del control de las dos cámaras dejaría a Trump expuesto a investigaciones muy complicadas, además de reforzar el síndrome de “pato rengo” que aqueja a los presidentes sin reelección por delante, en los últimos dos años de su mandato. En ese sentido, cerca de la medianoche de este martes los demócratas aseguraban 45 escaños contra 35 para el Senado. Con 51 de alcanza la mayoría para controlar la cámara.
Los demócratas lograron ganar el estado de Carolina del Norte, históricamente republicano, gracias a la victoria de Roy Cupper contra Michael Whatley y se encaminaban a una victoria incluso más relevante en Texas, donde James Talarico se imponía al tóxico candidato republicano Ken Paxton.
A su vez, los demócratas lograban retener bastiones como Pensilvania, donde Joe Shapiro ganó cómodamente; Illinois con Juliana Stratton y Jon Ossoff en Georgia, donde también ganó la primera gobernadora negra en la historia de Estados Unidos. Además, los demócratas también ganaron New Hampshire, New Jersey y Road Island.
Ossof de porte atlético y muy articulado es otro de los demócratas que queda en carrera para disputar la candidatura presidencial. “El pueblo americano rechazó la depravación, corrupción e incompetencia del fallido pato rengo presidente Donald J. Trump”, dijo Ossoff en Atlanta, una vez confirmada su victoria.
Los demócratas se encaminan a controlar la Cámara de Representantes y podrían activar las investigaciones contra Elon Musk
Pero la pelea más electrizante de este martes es por Texas, bastión total de los republicanos que por primera vez en décadas podría pasar al partido azul. El recuento arrancó favorable Talarico que se imponía con casi el 60 por ciento, con un 37 por ciento de votos escrutados y se colocaba así en la lista corta de los presidenciables para el próximo turno.
En el caso de Florida, otro bastión histórico de los republicanos y estado donde Donald Trump pasa buena parte del año, la votación fue extremadamente reñida. Ashley Moody pudo tener la banca en el Senado para Trump con el 50,8 por ciento de votos contra el 48 de Angie Nixon.
Lo mismo ocurre con la gobernación, donde el republicano Byron Donalds logró una ventaja de menos de dos puntos sobre el demócrata David Jolly. En el conteo general, los demócratas se están quedando con 13 gobernaciones contra 8 que están obteniendo los republicanos.
La pelea por Texas amenaza con poner fin a tres décadas de dominio republicano
Otro de los estados a mirar es Michigan, donde el escrutinio comenzó en favor de Abdul El Sayed por más de diez puntos. Su victoria sería un espaldarazo para el ala socialista de los demócratas y marcaría el ingreso al Senado de un musulmán defensor de la causa de Palestina y muy crítico de la política de Israel en Medio Oriente. Todo un cambio de época.
Según los primeros análisis de la elección, la ola de votos a los demócratas están motorizados en su mayoría por latinos que se ven afectados por las deportaciones, el impacto negativo de los aranceles, la suba del desempleo y un aumento en el costo de vida por la inflación y el incremento del combustible por la guerra con Irán.
Las encuestas realizadas por CNN tras el cierre de los comicios confirman que Trump cuenta con un rechazo de más del 60 por ciento, la cifra mas alta desde que llegó a la Casa Blanca.
Trump decidió no ir a Mar-a-Lago y quedarse con sus asesores en la Casa Blanca siguiendo los resultados. El líder republicano, que anticipó que gobernara con vetos, se puso en el centro de la campaña y una derrota contundente más allá de como queden las cámaras del Congreso, implica un rechazo muy fuerte a su gestión como Presidente.
