Un rescatista finlandés que participó del operativo aseguró que las víctimas no tenían el equipo adecuado para explorar cuevas submarinas. La hipótesis principal es que se perdieron dentro del sistema de túneles.
La investigación por la muerte de cinco buzos italianos en una cueva submarina de Maldivas sumó nuevos detalles sobre lo que pudo haber ocurrido durante la excursión fatal.
Sami Paakkarinen, el rescatista finlandés que encontró los cuerpos, aseguró que las víctimas estaban a apenas 15 minutos de la salida cuando quedaron atrapadas dentro del sistema de túneles.
El buzo participó de la misión organizada por la organización Divers Network Alert (DAN) Europe y explicó que la cueva era “profunda y muy difícil de recorrer”. Según contó, el primer día de búsqueda el equipo tardó unos 50 minutos en llegar al lugar donde estaban los cuerpos, aunque luego lograron reducir ese tiempo a 15 minutos tras reorganizar el operativo y ajustar las cuerdas de guía.
Paakkarinen contó que cuatro de los cuerpos estaban juntos dentro de una de las cámaras de la cueva. Además, sostuvo que, en su opinión, el accidente se produjo por un “trágico error humano”, aunque aclaró que la causa definitiva deberá ser determinada por las autoridades de Maldivas.

El rescatista también cuestionó la falta de equipamiento especializado para una exploración de este tipo. “No utilizaban equipo de espeleología subacuática”, señaló. Según explicó, ni él ni otros buzos técnicos profesionales habrían ingresado a un entorno así sin una cuerda guía o un carrete de seguridad.
La principal hipótesis es que los turistas se desorientaron dentro de la cueva y no lograron encontrar el túnel correcto para salir. El sistema submarino tiene sectores completamente oscuros y con fondo arenoso, lo que puede reducir la visibilidad a cero cuando el sedimento se mueve.
DAN Europe ya había advertido en su informe preliminar que los buzos probablemente confundieron un túnel lateral con el camino de regreso y quedaron atrapados dentro de la segunda cámara de la cueva.
El operativo de rescate se extendió durante cuatro días y contó con la participación de equipos internacionales. Durante una de las misiones también murió un buzo militar de Maldivas, que colaboraba en las tareas para recuperar los cuerpos.
Las imágenes del interior de la cueva
Se difundieron las primeras imágenes del interior de la cueva Dhevana Kandu, en el Atolón de Vaavu, Maldivas. DAN Europe publicó las fotografías tomadas por Paakkarinen, quien trabajó junto con los buzos Jenni Westerlund y Patrik Grönqvist en la misión de recuperación de los cuerpos de las víctimas.

Las imágenes muestran por qué este sistema de cuevas es tan peligroso: lo que comienza como una caverna amplia con luz natural se convierte rápidamente en una serie de túneles oscuros donde la visibilidad puede reducirse a cero.
El primer día del operativo estuvo dedicado a la inspección del sistema de cuevas y a la identificación de la ubicación de los buzos desaparecidos, lo que se completó con éxito.

Durante el segundo y el tercer día, el equipo llevó a cabo la recuperación de los cuerpos “en condiciones ambientales y operativas de gran complejidad”.

El cuarto y último día se destinó a retirar todo el equipamiento y los materiales que habían quedado en el interior de la cueva. Todo lo recuperado fue entregado a las autoridades competentes.

