Tulsi Gabbard anunció que abandonará el cargo a fines de junio luego de que su marido fuera diagnosticado con un extraño cáncer óseo. Su salida profundiza las diferencias dentro del gobierno republicano, que ya perdió a cuatro figuras clave en pocas semanas.
La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, presentó su renuncia al gobierno de Donald Trump y dejará formalmente el cargo el próximo 30 de junio. La decisión, comunicada mediante una carta pública dirigida al mandatario, se produjo tras el diagnóstico de una agresiva enfermedad que afecta a su esposo, Abraham Williams.
“Mi esposo fue diagnosticado recientemente con una forma extremadamente rara de cáncer de hueso”, expresó la funcionaria en el escrito que además difundió en sus redes sociales. Allí explicó que no podía continuar al frente de una de las áreas más sensibles del gobierno estadounidense mientras su pareja enfrentaba el tratamiento médico.
La salida de Gabbard se convirtió rápidamente en un nuevo golpe político para la administración republicana. Con su dimisión, ya son cuatro las integrantes del gabinete de Trump que abandonaron sus puestos durante las últimas semanas, en medio de tensiones internas, cuestionamientos políticos y crecientes diferencias sobre el rumbo de la Casa Blanca.

Excongresista demócrata, veterana de la guerra de Irak y actual oficial reservista del Ejército estadounidense, Gabbard había asumido el liderazgo de la comunidad de inteligencia en medio de una fuerte polémica. Su designación fue aprobada por un margen ajustado en el Senado y desde el inicio generó resistencia tanto dentro del Partido Republicano como entre exfuncionarios de seguridad nacional.
En la carta enviada al presidente, la funcionaria definió a Williams como “su roca” y recordó que él la acompañó durante campañas electorales, despliegues militares y los momentos más intensos de su carrera política. Según trascendió, la decisión fue comunicada personalmente a Trump durante una reunión privada en el Despacho Oval.
Tras conocerse la noticia, el mandatario elogió públicamente a la funcionaria y aseguró que había realizado “un trabajo increíble” al frente del área de inteligencia. También confirmó que Aaron Lukas, actual número dos del organismo, quedará a cargo de manera interina.
La renuncia ocurre en un contexto especialmente delicado para Washington. Estados Unidos atraviesa semanas de máxima tensión internacional por el conflicto con Irán, que derivó en una crisis energética global luego de las restricciones en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio petrolero mundial.
En ese escenario, Gabbard quedó cada vez más aislada dentro del gobierno debido a sus históricas críticas a las intervenciones militares estadounidenses en el exterior. La funcionaria había cuestionado públicamente las guerras en Irak y Afganistán y mantenía una postura más cautelosa frente a una eventual escalada bélica con Irán.
Las diferencias quedaron expuestas luego de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes realizados a fines de febrero. Durante una audiencia en el Senado, Gabbard evitó responder si la Casa Blanca había sido advertida sobre las posibles consecuencias del operativo y sostuvo además que Irán no había intentado reconstruir su programa nuclear tras los bombardeos estadounidenses.
Sus declaraciones chocaron directamente con la postura de Trump, quien insistió en que Teherán estaba “muy cerca” de desarrollar armamento nuclear. La distancia política entre ambos alimentó durante semanas las versiones sobre una eventual salida.
Medios estadounidenses también señalaron que Gabbard nunca logró consolidar un vínculo estrecho con el círculo más cercano del presidente. Según reveló NBC News, en reuniones decisivas sobre operaciones militares y estrategias internacionales, la funcionaria frecuentemente quedaba al margen.
A esto se sumaron fricciones con la CIA y controversias internas por la desclasificación de documentos sensibles y la difusión accidental del nombre de un agente encubierto.
