Posó con piezas de la colección “Swarovski Classica”, que combina líneas fluidas con Zirconia y plata reciclada.
Desde que se convirtió en embajadora global de la casa de joyería austríaca Swarovski, Ariana Grande causó furor con sus colecciones coloridas diseñadas junto a la directora creativa de la firma, Giovanna Engelbert. Ahora, la cantante protagoniza la campaña de un nuevo capítulo de la casa austríaca que pone el foco en los clásicos.
Swarovski Classica es una colección que redefine la elegancia cotidiana con siluetas en plata que fluyen con naturalidad del día a la noche. Las piezas combinan líneas fluidas con precisión geométrica y Zirconia con plata procedente de fuentes recicladas.

“De espíritu minimalista y definida por una fuerza serena, la colección resplandece gracias al infinito saber hacer de la Maison”, comentaron desde la casa. En esta línea, la artista posó con un look total black discreto, de cuello alto y silueta al cuerpo, que dejó todo el protagonismo al brillo de la joyería.

Entre las piezas se destaca la pulsera rígida Swarovski Classica, inspirada en la belleza orgánica del lirio de agua elaborada en plata reciclada e iluminada con detalles de Swarovski Zirconia. O el anillo Swarovski Classica con una silueta inspirada en la cala, una muestra de elegancia serena propia de la naturaleza.

La marca compartió un video de backstage de la intérprete de God is a woman, con la leyenda: “La personificación de la elegancia”. Sentada en un escritorio, dejó ver en detalle las piezas de joyería que completaron su look, acompañado de un peinado recogido minimalista y maquillaje dramático con delineado cat eye, rubor y gloss.

Color y charms: las joyas del verano
En su anterior campaña para Swarovski, Ariana Grande adelantó el verano con una colección colorida y divertida que buscó revivir la nostalgia de los sabores dulces a través de texturas cristalinas y un arcoíris que invitó a la superposición y al juego. El foco estuvo en los charms, dijes que se pueden combinar entre sí y con distintas piezas de joyería.

Cada artículo funcionó como una declaración de moda independiente, pensada para personas que desearon destacar con elegancia y frescura. Los collares principales presentaron hileras de cristales multicolores en tonos verde, azul, lila y dorado, con cortes geométricos de precisión.

Sin duda, el motivo característico de la temporada fue la frutilla; la firma utilizó una técnica debut y suspendió cristales rojos en cinco tonos distintos dentro de una resina transparente.

Esto dio vida a dijes, colgantes y anillos con un relieve tridimensional único. También se sumaron dijes con formas de osos de cristal rosa y abejas, ideales para personalizar las cadenas de oro de la colección.

