Aurelio Martínez creó para Alina Akselrad un modelo de gala con imágenes del capitán de la Selección en la falda y causó sensación.
Cuando faltaban apenas 15 días para que Alina Akselrad, Miss Argentina 2025, viajara a Vietnam para participar de Miss Mundo 2026, surgió una propuesta que desafió completamente al diseñador venezolano Aurelio Martínez.
Radicado hace 13 años en Argentina, ya venía trabajando con la reina de belleza: desde su coronación, en diciembre, habían creado juntos distintos looks y, entre enero y el viaje, realizaron siete vestidos para sus actividades en el certamen. Pero para la presentación de la noche final, la mamá de Alina le hizo un pedido diferente.

“Vas a pensar que estoy loca”, le dijo antes de plantearle que quería que su hija llevara un vestido inspirado en una dama antigua, con una historia y una identidad vinculadas a la Argentina. Al principio, Martínez pensó en rechazar el desafío por el poco tiempo disponible y porque solo habría una prueba. Finalmente aceptó y decidió sumar su propia mirada.

La idea fue reinterpretar esa figura clásica desde la alta costura y, a través de la falda, contar la historia de Lionel Messi y sus logros.
Un homenaje a Leo Messi desde la moda
El diseñador encontró un punto de conexión entre el futbolista y Akselrad: ambos son figuras que, desde ámbitos diferentes, inspiran a otras personas.
“Messi es una persona muy inspiradora en el mundo del fútbol y en muchísimas otras cosas. Y Alina, para lo que es el mundo de los certámenes de belleza, es una de las mujeres más inspiradoras”, explicó.

El diseñador destacó además el trabajo social de la representante argentina, su participación en distintas fundaciones y su libro, “Abraza tu poder”. Desde esa mirada, el vestido buscó ser algo más que un homenaje al capitán de la Selección: también una manera de vincular dos historias que, para él, representan al país.

La pieza incorporó imágenes de Messi en la falda, mientras que el diseño gráfico estuvo a cargo de Iván Villanueva, que también colaboró en el proceso de elaboración. El estampado fue realizado por VmGrafic BA, una empresa de venezolanos radicados en Argentina.

Martínez definió la creación como una “elegancia de una dama antigua, reinterpretada desde una mirada contemporánea de la alta costura” y explicó que cada elemento buscaba homenajear una identidad argentina asociada a la pasión, el arte y sus grandes referentes.

Casi dos décadas entre moda y certámenes
La relación de Martínez con los concursos de belleza no es nueva. Tiene casi 20 años de trayectoria en el mundo de la moda, específicamente ligado a los certámenes, un ámbito que asegura que siempre fue su pasión. También trabajó anteriormente en trajes típicos, como uno inspirado en el despertar del diablo de los carnavales de Jujuy, que fue presentado en Tailandia para Miss Grand.

“Me encanta colocarles muchísimo brillo a los vestidos, entonces ha sido una manera de mía de proyectar las cosas que me gustan, y por eso siempre he estado muy vinculado a los certámenes de belleza”, cuenta.

Ahora, con esta creación para Akselrad, volvió a trabajar sobre una identidad cultural, pero desde otro lugar. “Argentina también se cose, se borda y se viste de sueños”, asegura.
