Entregó los trofeos del certamen con modelos al cuerpo y el lazo oficial del All England Lawn Tennis and Croquet Club, del que es embajadora.
Mientras los finalistas se lucieron de blanco en la cancha, tal como dicta el reglamento, Kate Middleton se destacó en los últimos partidos del prestigioso campeonato de tenis Wimbledon con un vestido rojo y otro verde que demostraron por qué su estilo contemporáneo y elegante es referencia en la moda royal.
Para entregar los trofeos en la final individual femenina, en la que Linda Nosková venció a Karolina Muchová, la princesa de Gales llevó un vestido rojo firmado por Roland Mouret de escote en v cruzado, cinturón, péplum y falda midi sutilmente acampanada.

Clásica y elegante, combinó el vestuario con stilettos nude destalonados de Gianvito Rossi y un bolso de manos a juego. Sumó un set de joyería de rubíes y diamantes que combinó con el color del vestido.

Como detalle final, llevó como es tradición el lazo violeta y verde distintivo oficial del All England Lawn Tennis and Croquet Club, el lugar en el que se lleva a cabo cada año el torneo, del que Kate es embajadora desde 2016.

Para la final individual masculina del torneo (en la que Jannik Sinner se impuso frente a Alexander Zverev), Kate Middleton volvió a ser el centro de las miradas. Esta vez, optó por un vestido verde oliva de Emilia Wickstead.

El diseño, de largo midi, se destaca por la silueta irregular con una manga corta de un lado y un aplique de tela con sectores drapeados que cae sobre el otro hombro. Nuevamente, los stilettos nude fueron sus aliados con un bolso de mano de DeMellier Nano Montreal.

Una vez más, no podía faltar el lazo de la entidad organizadora del torneo. Y como broche de oro, los aros Magic Alhambrade de Van Cleef & Arpels, inspirados en la forma del trébol de cuatro hojas.

En esta final, la princesa estuvo acompañada por el príncipe William y sus dos hijos mayores, George y Charlotte. El futuro rey lució un saco azul con estampado escocés y pantalón en un tono más oscuro. Completó el vestuario con camisa celeste y corbata bordó con rayas finas blancas.

El príncipe George lució un ambo negro con camisa blanca y corbata azul a rayas. Charlotte, que sin dudas va camino a convertirse en un ícono fashion como su mamá, llevó un vestido azul con volados en la mangas, lazo en la cintura y falda midi.

