Cerró en 578 puntos básicos, un salto del 2,2% en un día. El costo del financiamiento en niveles prohibitivos.
El riesgo país volvió a la zona de los 580 puntos y le abrió un problema serio al programa financiero de Luis Caputo. No se trata solamente de un indicador que sube o baja al ritmo de los bonos. A estos niveles, el costo de refinanciar la deuda vuelve a alejar al Gobierno del mercado y complica la estrategia que había diseñado para cubrir los próximos vencimientos.
Una medida de ese deterioro es la tasa forward. La tasa forward, es decir la tasa implícita entre un bono que vence en octubre de 2027 y otro que vence en noviembre de 2028, saltó desde mínimos del 11% a mediados de julio hasta superar el 15%. Es una forma de medir cuánto le costaría al Tesoro estirar vencimientos hacia adelante.
“A estos niveles, la cuenta financiera se vuelve muy difícil de cerrar”, afirman los economistas Marina Dal Poggetto y Sebastian Menescaldi en una columna publicada en La Nación.
En las últimas dos licitaciones, el Tesoro directamente suspendió las colocaciones locales de deuda en dólares que venía haciendo con bonos bajo ley argentina. Según el programa financiero presentado en junio, todavía quedaban unos USD 800 millones por conseguir este año y otros USD 5.000 millones en 2027. A eso se suman USD 6.000 millones de vencimientos del Tesoro en enero de 2028 y USD 4.400 millones de Bopreales del Banco Central durante 2027.
Los seguros contra default se disparan por el freno en la compra de reservas
El mercado internacional, mientras tanto, sigue cerrado. A comienzos de año Alejandro Lew, entonces secretario de Finanzas, había preparado la vuelta de Argentina a Wall Street. La ventana se abrió cuando Ecuador consiguió colocar deuda a ocho años al 8,75% .
Lew tenía avanzada una operación argentina, pero Milei le ordeno a Caputo frenarla porque no estaba dispuesto a convalidar una tasa cercana al 9%. Entonces Lew dejó el Gobierno.
La decisión de Milei se apoyaba en una apuesta: esperar que bajara el riesgo país para conseguir financiamiento más barato. El problema es que ocurrió lo contrario. El indicador de JP Morgan volvió este jueves a los 578 puntos, después de ocho ruedas consecutivas de suba. En septiembre ya avanzó más de 11%.
La consecuencia quedó expuesta este jueves en San Juan. La provincia consiguió USD 600 millones en el mercado internacional con un bono que vence en 2035. El cupón fue de 9,55%, pero por el precio de colocación el rendimiento efectivo terminó en 9,875%. Casi 10% anual en dólares para una provincia que tiene detrás el boom minero y destinará los recursos a infraestructura vinculada al sector.
“Con razón Jorge Macri frenó su emisión para CABA”, dijo a LPO una fuente del mercado. Y recordó un contraste bastante elocuente: en noviembre de 2025, la Ciudad había conseguido exactamente los mismos USD 600 millones a una tasa del 7,8%.
San Juan acaba de pagar más de 200 puntos básicos adicionales, pese a contar con las regalías mineras como respaldo y el impulso de inversiones vinculadas al RIGI.
El encarecimiento del crédito se combina con otra señal delicada. Las reservas internacionales brutas del Banco Central cayeron este jueves otros USD 88 millones y quedaron en USD 48.845 millones. Desde el máximo de USD 50.800 millones alcanzado el 3 de septiembre, la caída acumulada es de USD 1.955 millones en apenas tres semanas. Ocurrió incluso mientras el Central mantuvo saldo comprador en el mercado oficial y acumuló USD 232 millones de compras durante septiembre.
Ahí aparece una de las contradicciones del programa. Desde diciembre de 2025 las reservas netas aumentaron unos USD 8.500 millones, pero en el mismo período la deuda del Tesoro en pesos medida en dólares creció USD 26.000 millones. Aproximadamente una tercera parte terminó nuevamente en los balances bancarios, aunque con vencimientos más largos, instrumentos duales y tasas elevadas.
“Siguen armando de posiciones sintéticas en pesos -mediante la combinación del título dólar linked D30O6 en BYMA con el futuro de octubre-, lo que permitió fijar tasas cercanas al 26,2% TNA y reacomodar descalces tras los recientes canjes del Tesoro. Una maniobra muy endeble”, detalló la fuente consultada.
El circuito permitió hasta ahora ganar tiempo. El Banco Central compra dólares, emite pesos y parte de esos pesos vuelve al Tesoro a través de los bancos. Al mismo tiempo, los dólares que compran los particulares regresan parcialmente al sistema mediante depósitos o suscripciones de deuda de empresas y provincias.
Los dólares dan vueltas dentro de la pecera, pero el problema de fondo sigue ahí: se necesitan muchos más dólares para enfrentar los vencimientos externos. Por eso la suba del riesgo país pega en un lugar especialmente sensible.
