El exministro de Producción José Ignacio de Mendiguren volvió a la escena pública con fuertes críticas al rumbo económico. En diálogo con Radio Splendid, el empresario textil apuntó directamente contra el ministro de Economía, Luis Caputo, y cuestionó su perfil técnico: “No es un economista, es un trader”.
Según sostuvo, el Gobierno prioriza la lógica financiera por sobre la producción. En ese marco, remarcó que la economía real no muestra signos de recuperación. Habló de cierres de empresas, caída del empleo y una industria que no logra repuntar. Para el exfuncionario, el modelo vigente profundiza ese escenario.
Críticas directas a Caputo y al modelo económico
De Mendiguren fue contundente al describir el rol de Caputo dentro del equipo económico. Aseguró que su especialidad no está vinculada a la macroeconomía, sino al negocio financiero. “Comprar bonos, vender bonos, arbitrarlos”, detalló al explicar.
En ese sentido, planteó que hoy conviven “dos Argentinas”. Por un lado, la productiva, integrada por el campo, la industria y la construcción. Por otro, una Argentina financiera, centrada en la intermediación y la especulación. Según explicó, esta última es la que más crece.
El exministro afirmó que el Gobierno está “netamente jugado” a ese esquema. Lo definió como un modelo extractivista, con fuerte impulso a la especulación financiera. Además, cuestionó la falta de funcionarios con experiencia en el sector productivo. “No hay uno que sepa diferenciar un bulón de una tuerca”, ironizó.

Advertencias sobre el futuro y el rol de la oposición
En otro tramo de la entrevista, De Mendiguren también apuntó contra la oposición. Consideró que su respuesta frente a la situación económica es insuficiente. “Hasta ahora, muy poco de lo que a mí me gustaría”, afirmó, al tiempo que pidió mayor claridad en las propuestas.
Asimismo, recordó la salida de la crisis de 2002 como ejemplo de recuperación. Destacó el crecimiento industrial entre 2002 y 2010. Señaló que ese proceso se basó en tipo de cambio competitivo, baja inflación y superávit fiscal y comercial.
Por último, lanzó una advertencia sobre el rumbo a largo plazo. Sostuvo que el Gobierno avanza con contratos de largo alcance que consolidan un esquema extractivo. “El mundo va a tener nuestros recursos, pero el debate es si seremos propietarios o inquilinos”, concluyó.

