La junta directiva del Banco Central de la República Argentina decidió mantener sin cambios la tasa de política monetaria en 38% anual, en una decisión unánime que responde a las persistentes presiones inflacionarias que enfrenta la economía argentina. La medida fue anunciada en el comunicado oficial publicado ayer por la mañana.
Los analistas consultados señalaron que la decisión de mantener la tasa elevada busca continuar desalentando la demanda de dinero y presionar a la baja la inflación mensual. Sin embargo, también advirtieron sobre los efectos recesivos de una tasa tan elevada en el crédito y la inversión privada.
El dólar cerró prácticamente sin cambios respecto a la noticia, mientras que los bonos soberanos mostraron reacciones mixtas. Los mercados esperan nuevos datos de inflación para la próxima semana que podrían anticipar cambios de política en las próximas reuniones del banco central.
