RCD Mallorca derrotó 3-0 a Real Oviedo en la última jornada, aunque la victoria no fue suficiente para mantenerse en la categoría. El equipo dirigido por Miguel Ángel Ramírez terminó descendiendo tras una temporada muy complicada.
Mallorca salió decidido a pelear hasta el final
Con la obligación de ganar y esperar otros resultados, el conjunto local afrontó el partido con muchísima intensidad desde el primer minuto.
Empujado por su gente, Mallorca tomó rápidamente el control del juego y comenzó a generar situaciones peligrosas sobre el arco rival.
Oviedo intentó resistir y mantenerse ordenado, aunque sufrió ante la presión constante del equipo bermellón.
Goleada y esperanza momentánea
El primer gol llegó tras una buena jugada ofensiva que hizo explotar el estadio y alimentó la ilusión de la permanencia.
Con el correr de los minutos, Mallorca mostró contundencia y amplió la diferencia con dos tantos más que parecían acercarlo al milagro.
Durante gran parte del encuentro, los hinchas siguieron atentos a los resultados de otros partidos esperando una ayuda que finalmente nunca llegó.
La tristeza llegó con el pitazo final
A pesar de la contundente victoria, las noticias provenientes de otros estadios terminaron confirmando el descenso del Mallorca.
El clima pasó rápidamente de la ilusión al golpe emocional, mientras jugadores e hinchas asimilaban una despedida muy dolorosa de la categoría.
Un cierre amargo para el ciclo de Micho
El equipo dejó una buena imagen futbolística en la última jornada, pero no logró corregir a tiempo los problemas acumulados durante toda la temporada.
El descenso marcó un final muy duro para Mallorca, que ahora deberá reconstruirse pensando en regresar rápidamente a la máxima categoría del fútbol español.
