El exfutbolista contó cómo el fútbol lo salvó del barrio, la conversación que lo marcó con su hijo y sus días en rehabilitación.
Ezequiel “Pocho” Lavezzi habló sin filtro sobre su dura batalla contra las adicciones, el impacto de su entorno en Rosario, la importancia de su familia, la intimidad de una charla con Diego Maradona y hasta una noche inolvidable con Zlatan Ibrahimovic. En una nota a corazón abierto en el canal de streaming Olga, el exdelantero de la Selección argentina repasó los momentos más intensos de su vida tras el retiro.
Entre risas y recuerdos, Lavezzi relató una de sus anécdotas más desopilantes junto al sueco Zlatan Ibrahimovic, con quien fue compañero en en París Saint-Germain. “Tengo la mejor con Ibra. Un día, había un concierto, no me acuerdo de qué, que nosotros, todo un grupito vamos a verlo, y volviendo, me llama Ibra, y me dice, ‘¿qué estás haciendo?’ Nada, le digo, estoy volviendo de acá. Me dice, ‘venite para acá, estoy acá yo’. Yo estaba con una piba ahí, le digo, bueno, mirá, me invitó Ibra, así que voy para allá”, recordó el Pocho.
“Fui a mi casa, agarré la camioneta, fui con él, y nada, terminó recontra mamado, Ibra. Y al otro día entrenábamos, terminábamos como a las 4 de la mañana, 5, y a las 8 tenía que estar en el club. Claro, cayó Ibra tirado en la camilla, con el doctor, con todo. Yo, ¿entendés? Yo fui, entrené normal, y me decía, ‘yo no sé cómo podés hacer vos’. Yo lo hacía todos los días”, contó entre carcajadas.
El barrio, los amigos y el fútbol como salvación
Lavezzi no esquivó el tema de sus orígenes y fue contundente sobre el destino de muchos de sus amigos en Rosario. “Casi todos mis amigos de mi edad, el barrio se los comió. Tengo muchísimos amigos que se murieron. Me considero un afortunado y que el fútbol me salvó”, confesó.
La charla que lo marcó con su hijo
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando habló de su hijo. “Una de las cosas que me marcó es que me siente mi hijo y me diga un montón de cosas. Dije ‘no, ¿qué estoy haciendo?’. Se daba cuenta de cosas y dije ‘No le puedo cagar la vida, mi hijo’. Tuve que pasar por un montón de momentos, que hoy sigo con un tratamiento, pero pasé por cosas turbias. Sí, por querer disfrutar de cosas que, nada, de repente me di cuenta que no me estaban haciendo tan bien”, relató el exfutbolista.
El consejo de Diego Maradona y la familia
El Pocho también recordó una charla clave con Diego Maradona durante una concentración de la Selección. “Con Diego me pasó algo: un día estaba medio bajón en la Selección. Se dio cuenta de que no estaba en la misma. Me mandó a llamar y me dice, ‘¿qué te pasa?’ No, no, la verdad, Diego, mirá, pasa esto, esto y esto, para mí, estoy perdiendo a mi familia. Me dijo, ‘andáte a la concentración y andáte a buscar allá a tu familia. No, no cometas el mismo error que que yo hice, porque la familia es lo más importante’. Y le dije, la verdad que gracias, pero nada, me quedo acá. No prendió un carajo, entonces. No le digo hola. Y es la nueva anécdota”, relató entre risas y nostalgia.
La internación, la rehabilitación y la pelea diaria
Sobre sus días más difíciles, Lavezzi fue directo: “Me interné, estuve pasándola, curtiéndola en una clínica con gente que no conocía, que la notaba que no tenía nada que ver con mi palo, y, bueno, todo eso también te lleva a darte cuenta de cómo te fuiste equivocando en el camino, y decís, no quiero esto”.
Cuando le preguntaron si le daba vergüenza, fue claro: “No. Estuve muy renegado de entrada, pero después me terminó haciendo bien. Estuve un mes. Fue un montón, y a la vez también no tanto, porque hoy sigue estando, y hoy sigo luchando, y sigo en tratamiento para seguir mejorando”.
Sobre la pelea diaria, no dudó: “¿Todos los días es pelearle algo? Yo creo que sí. Hay un momento que perdimos 3 finales, a la alguna de las que vengan cuarta, quinta, le tengo que ganar”, concluyó.
