Tras cinco años de silencio, el emblemático tren surca nuevamente los Andes ecuatorianos, recuperando una de las rutas ferroviarias de montaña más desafiantes del mundo

En el corazón de la sierra ecuatoriana, el estruendo del tren Nariz del Diablo retorna para desafiar precipicios y curvas imposibles mediante su mítica maniobra en zigzag. Más que un simple trayecto, la experiencia fusiona la destreza de una obra maestra de la ingeniería con la calidez de las comunidades andinas, que reciben a los viajeros con danzas, sabores autóctonos y relatos de resiliencia.
Cada paso del tren representa una nueva oportunidad para revitalizar la región y preservar el legado de uno de los recorridos ferroviarios más icónicos de América Latina, según destacó Condé Nast Traveler.

Cómo es el tren Nariz del Diablo
El tren Nariz del Diablo reanudó sus operaciones en los Andes de Ecuador, consolidándose como un ícono del turismo ferroviario y de la economía local en Chimborazo. Tras cinco años de pausa, la ruta emblemática entre Alausí y Sibambe volvió a estar activa en una ceremonia oficial celebrada el 20 de agosto de 2025, informó EFE.

La reapertura fue impulsada por el Gobierno de Daniel Noboa y el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP). El Estado invirtió USD 685.000 en trabajos de rehabilitación que incluyeron el reemplazo de rieles, la construcción de muros de contención y el mantenimiento de locomotoras y estaciones, según datos oficiales del MTOP.
El ambiente remite a otra época: los vagones restaurados en madera y los guías con uniformes históricos acompañan la travesía por paisajes andinos y comunidades hospitalarias. La combinación de historia, técnica y legado convierte a este trayecto en uno de los más singulares de América Latina, remarcaron en Condé Nast Traveler.

El recorrido del tren Nariz del Diablo
El trayecto cubre 12,5 kilómetros entre las estaciones de Alausí y Sibambe, superando un desnivel de 500 metros mediante un sistema en zigzag diseñado a principios del siglo XX, como detalló Condé Nast Traveler.
El tren desciende desde 2.300 hasta 1.800 metros sobre el nivel del mar en solo 30 minutos, atravesando el monte Pistishí, la formación rocosa triangular que da nombre al recorrido. Se lo reconoce como uno de los desafíos ferroviarios más complejos a nivel global.

Durante el viaje, los pasajeros disfrutan de ventanales panorámicos restaurados, gargantas profundas, cañones abruptos, el rumor del río Alangasí y una parada en el mirador de la Nariz del Diablo, que ofrece vistas excepcionales de la ingeniería ferroviaria. Ya en Sibambe, las comunidades de Tolte, Nizag y Sibambe reciben a los visitantes con danzas, gastronomía y artesanías. La experiencia incluye la oportunidad de explorar casas de adobe, conocer un trapiche tradicional y degustar productos locales, con la autenticidad de la indumentaria típica del Chimborazo, según informó EFE.

¿Por qué estuvo sin funcionar durante los últimos años?
La inactividad del tren Nariz del Diablo se debió al cierre de la empresa pública Ferrocarriles del Ecuador, decretado en 2020 por el entonces presidente Lenín Moreno, de acuerdo con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas. La suspensión del servicio se mantuvo hasta la actual rehabilitación de la ruta.
Además, la zona sufrió una emergencia por deslizamientos de tierra en marzo de 2024, que afectaron gravemente a la comunidad de Alausí al causar más de 60 víctimas mortales y numerosos desplazados, según reportó EFE.

La reapertura representa una oportunidad significativa para la economía local, con estimaciones de hasta 60.000 turistas al año y la dinamización de empleos en sectores como la hostelería, la gastronomía y el comercio. El resurgimiento del tren es visto como una herramienta clave para fortalecer el turismo sostenible y preservar el patrimonio, según remarcaron autoridades entrevistadas por EFE.
Cómo conocer el tren Nariz del Diablo
El servicio opera de jueves a domingo, incluidos feriados, con tres salidas diarias a las 08:00, 11:00 y 14:00 desde la estación de Alausí. El embarque se habilita 30 minutos antes de la partida y requiere inscripción previa en la estación.

Los boletos se pueden adquirir en línea a través del portal oficial, según indica el MTOP.
En días despejados, los pasajeros pueden divisar la silueta del Chimborazo, la montaña más alta de Ecuador y el punto más cercano al sol desde la superficie terrestre. Esta vista, sumada a la historia, el paisaje y la cultura, convierte la travesía del tren Nariz del Diablo en una experiencia única en el corazón andino, concluyó Condé Nast Traveler.